Humildad
Suelta el ego y descansa en la sencillez de tu ser.
Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.
Suelta el ego y descansa en la sencillez de tu ser.
Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.