10 minutos

Alegría

Siente la alegría que no depende de nada externo.

Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.

Texto de la meditación

Podemos comenzar esta meditación.

Primero, calmamos la respiración. Inhalamos profundamente, y exhalamos.

Inhalamos.

Exhalamos.

Ahora juntamos las manos, como en un namasté.

Y rezamos por dentro con humildad, con la cabeza un poco inclinada.

Madre Kundalini.

Por favor, dame hoy una bella meditación, para que pueda dar alegría a los demás.

Ponemos la mano izquierda en el regazo, y la derecha sobre la Madre Tierra.

Así nos conectamos con el primer chakra, el Mooladhara.

Es la raíz de nuestro árbol espiritual.

Aquí residen las cualidades del niño que hay en nosotros. La inocencia, la espontaneidad, la sabiduría y la alegría.

Así que primero rezamos. Madre Tierra.

Por favor, llévate toda la negatividad de mi Mooladhara.

Para que despierte el niño que hay en mí, y dé alegría a los demás.

Llevamos la mano derecha al lado izquierdo del estómago.

Aquí reside nuestra satisfacción. Cuando sentimos satisfacción, también nace la generosidad. Y con la generosidad, los demás disfrutan de nuestra compañía.

Rezamos por dentro. Madre Kundalini.

Por favor, muéstrame la alegría de la generosidad.

Enséñame a dar.

A dar más de lo que recibo.

Llevamos la mano derecha al lado izquierdo del corazón.

Madre Kundalini, soy el espíritu puro.

Nada externo me ata, porque soy el espíritu puro.

El secreto no está en alejarse de todo lo externo.

Sino en el desapego interior.

Así que decimos: Soy el espíritu puro.

Y con este desapego, siento plena alegría.

Ponemos la mano en el cuello, en el Vishuddhi central.

Aquí es donde nos expresamos. Si tenemos un buen Vishuddhi, nos expresamos con dulzura y bondad. Y somos seres colectivos.

Madre, por favor, enséñame a hablar con dulzura.

Para que pueda expresar esta alegría que hay en mi corazón.

Ahora llevamos la mano a la frente, e inclinamos la cabeza sobre la mano.

Y aquí tenemos una oración muy especial. Podemos rezar: Madre Kundalini, si alguien me ha hecho daño, por favor, perdona a esa persona.

Madre Kundalini, si he hecho daño a alguien, por favor, perdóname.

Madre Kundalini, con tu luz serena de amor, por favor, llévate todos mis pensamientos.

Llevamos la mano al Sahasrara, y damos un masaje a la cabeza en el sentido de las agujas del reloj.

Si la mano se cansa, puedes volver a ponerla en el regazo.

Aquí podemos decir: Madre, soy la luz eterna del amor, que es alegría. Y decimos siete veces por dentro: Soy alegría.

Volvemos a poner la mano en el regazo.

Y rezamos por dentro.

Madre Kundalini, que tu luz de alegría llegue a mi rostro, para que brille. Que llegue a mis ojos, para que sean puros y alegres.

Que llegue a mis acciones, para que haya en ellas generosidad y bondad.

Y que llegue a todo mi ser.

Para que sea una persona alegre.

En completa quietud.

Por dentro y por fuera.

La alegría no es euforia ni emoción.

Es un estado que va más allá. No hace falta sonreír todo el tiempo. Es un estado de paz, un estado de satisfacción, un estado de plenitud interior que solo el espíritu puede dar.

Podemos meditar en silencio sobre estas palabras.

Gracias por escuchar. Te deseo un día lleno de alegría. Y si lo deseas, puedes seguir meditando.

Con la alegría en tu corazón.