10 minutos

Satisfacción

Acepta el momento presente tal como es y siente una alegría tranquila.

Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.

Texto de la meditación

Para comenzar esta meditación, cerramos los ojos y ponemos ambas manos en el regazo, con las palmas hacia arriba.

En esta meditación, llevamos toda la atención hacia adentro, y no hacia afuera, como solemos hacer.

Ponemos la mano derecha delante del cuerpo, por debajo del vientre, y subimos la mano por el canal central.

Despacio y con cuidado, hasta llegar a lo alto de la cabeza.

Podemos repetirlo dos veces.

Al hacerlo, expresamos nuestro deseo de que la energía Kundalini ascienda por los chakras.

Volvemos a poner la mano derecha en el regazo, e inhalamos profundamente.

Retenemos el aire un segundo, y exhalamos.

Lo repetimos una vez más.

Ponemos la mano derecha sobre el estómago.

En este centro de energía reside el poder de la satisfacción y de la paz interior.

Llevamos la atención a donde está la mano, y respiramos con suavidad.

Y podemos decir por dentro: Madre Kundalini, por favor, dame plena satisfacción.

Podemos afirmar con confianza: Vivo con plena satisfacción.

No soy mis preocupaciones.

No soy mis expectativas. Siento plena satisfacción con mi ser y con la situación en la que me encuentro. Soy paz.

Ahora ponemos la mano derecha en la garganta.

En este centro de energía encontramos el poder de ser solo testigo.

Cuando despertamos este poder, podemos ver lo que pasa a nuestro alrededor sin reaccionar.

Así, podemos vivir en paz y con satisfacción, sean cuales sean las circunstancias. Madre Kundalini, por favor, despierta en mí el poder de ser solo testigo.

Que la serenidad y la aceptación en mí sean tan fuertes que pueda afrontar cualquier cosa.

Ahora ponemos la mano derecha sobre la frente.

Y aquí podemos perdonar. Sin pensar en ninguna situación ni persona concreta, afirmamos: Perdono a todos, lo perdono todo, y me perdono.

Perdono mis pensamientos negativos, que intentan impedirme sentir verdadera satisfacción y paz interior. Perdono las expectativas que mi ego intenta imponerme, o que otras personas intentan imponerme.

Ahora la mano derecha vuelve al regazo.

Mantenemos la espalda recta.

Y relajamos por completo el cuerpo.

Hacemos que la atención suba.

Hasta lo alto de la cabeza.

En el séptimo chakra, el Sahasrara, encontramos el océano más grande de satisfacción y de paz.

Encontramos esa satisfacción en un estado llamado conciencia sin pensamientos.

En él, somos libres de los pensamientos, libres de nuestros bloqueos.

Pero con plena conciencia de nuestro ser y de la verdad. Ahora ponemos la mano derecha sobre el Sahasrara. Presionamos un poco, y giramos la mano en el sentido de las agujas del reloj.

Y expresamos nuestro deseo simplemente al pedir: Madre Kundalini, por favor, asciende en mí, para que pueda sumergirme en el océano de la conciencia sin pensamientos.

El océano de la paz y de la satisfacción espiritual.

Luego subimos la mano por encima de la cabeza, y la elevamos despacio.

Cada vez más arriba, y con ella, la atención también sube más y más.

Al volver a poner la mano en el regazo, mantenemos la atención en lo alto de la cabeza, en el chakra Sahasrara.

Cada vez que llega un pensamiento, simplemente lo vemos pasar sin reaccionar, con plena satisfacción en el espíritu, sin entrar en el juego del ego.

Te invitamos a seguir meditando.